Lasaña de Pato de la “A” a la “Z”, extremadamente deliciosa, una receta de lujo!! Todo elaborado en casa, incluso la pasta, guardaréis esta receta como un tesoro familiar.

 

Después de unos meses convulsos por diversas razones, donde no he dejado de cocinar pero no he encontrado el tiempo de escribir, de fotografiar, de compartir y sobre todo de nutrir el blog como se merece, vuelvo ahora con ganas y fuerzas, no sin antes de arrepentirme de no haber guardado, fotografiado y expuesto numerosas recetas que he realizado, así que me tocará repetirlas para dejarlas en este muro para compartirlas con todos los que me seguís.
Buenos después de esta breve introducción, os dejo una receta que saqué en su día de un mini libro muy estándar, pero que me pareció una delicia, después de algunos retoques para adaptarla a mis gustos, os dejo aquí una muestra.  Se trata de una lasaña de Pato, donde el protagonista indiscutible es el pato y su
salsa. Receta un poco laboriosa y con un ingrediente un poco caro, pero que os aseguro que es un plato de LUJO, lujo para el paladar, el olfato y porque no el tacto a través de nuestras papilas. La gran ventaja es que si se prepara el día anterior o con horas de antelación está aún más sabrosa, solo nos tocará calentarla y a comer.
Hoy haremos la versión casera de la A-Z , eso quiere decir que elaboraremos inclusive la pasta, por eso os digo que es una receta de lujo, que no dejará indiferente a nadie, si la queréis simplificar comprar alguna pasta ya lista para el empleo, que las hay muy buenas. Si queréis dejar a todos con la boca abierta y disfrutar en familia a tope, animaros  y hacer vosotros la pasta.
 
 
Ingredientes que utilizaremos.
 
 
Para el relleno de la lasaña
 
1 Pato entero cortado en trozos.
4 carlotas medianas.
3 cebollas frescas.
2 ramas de apio.
12 cl. de vino de jerez
50 cl. de un caldo ligero de verduras y alguna carcasa de pollo ( nos ayudará a obtener una salsa más
jugosa, cuando hagáis un puré de verduras o un caldito de pollo guardarlo, sino podéis hacer uno rápidamente ya que no requiere de un caldo muy “denso” en sabor).
450 gr de tomate troceado (podéis comprar uno en conserva que sea de calidad o bien pelarlo y cortarlo vosotros, los hay muy bueno, es vuestra decisión, no afectará mucho al sabor del plato).
3 dientes de ajo.
Un bouquet garni compuesto por romero, tomillo y salvia (esto lo mejor es hacer un huertecito urbano, bien en macetas y así siempre tendréis de dónde coger).
Un poco de  aceite de oliva, pimienta y sal.
100 gr de parmesano y preparamos unos pedazos de mantequilla. (para el montaje final).

 

Bechamel ingredientes
 
1 litro de leche
4 cucharadas de harina.
2 cucharadas de mantequilla
Una pizca de nuez moscada.
 
 
Pasta ingredientes
 
600 gr de harina.
6 huevos.
Utensilios para hacer la tarea mucho más fácil
 
Un robot de cocina amasador.
Una máquina de trabajar la pasta.
Opcional, pero muy útil una jara de desgrasar.
Al ataque
 
En primer lugar dejar bien claro
que todo se puede hacer con antelación o por ejemplo tener la pasta hecha (si preferís no liaros o no tenéis tiempo ya sabéis una ya preparada al uso).
A las cocinas!!!!!!!!
Troceamos todo el pato (uno poquito más gordo que para una paella pero no muy grande) guardamos también los huesos; recordad que el secreto es que esté en salsa y los huesos le aporta un sabor extra a la salsa. Ponemos a dorar nuestro pato a seco (sin aceite añadido a la sartén) tiene que estar bien doradito, irá soltando grasa, esta grasa se desecha. IMPORTANTE IR DESGRASANDO CONTINUAMENTE. (no olvidar el higado!!)
Mientras tanto picamos nuestra verdura trozos pequeños (que no llegue a ser una brunoise), picamos la cebolla bien picadita, limpiamos bien el apio para que no tenga fibras, picamos nuestra zanahoria y los dientes de ajo. La idea es que la zanahoria nos la encontremos en la lasaña, la cebolla y el apio tiene que quedar fondant no deben notarse los trozos.
Una vez bien dorado nuestro pato y en las mismas sartenes ( que al final tuve que utilizar dos), ponemos el ajo, el bouquet y de seguido nuestra verduras, la dejamos sudar unos pocos minutos (3 o 4 para que se empape de los jugos de la sartén) y posteriormente añadimos el pato doradito para ir mezclando los
sabores, lo dejamos otros 4 minutos todo junto y añadimos nuestro vino blanco para desglasar (no hay foto) y una vez evaporado añadimos nuestro caldo (no debe quedar mucho caldo , recordad que es una lasaña, solo queremos que la carne se quede jugosa pero si está muy mojado todo no se nos quedará una lasaña sino una sopa) y el tomate troceado (en este caso no lo sofrío con todo los ingredientes, lo hecho en crudo directamente con el caldo) todo esto lo dejamos con una tapa a fuego suave durante 45 minutos para hacer una salsa que quite el sentido.
Pasado este tiempo dejamos enfriar,  apartamos los trozos de pato,  colamos la salsa (que la reservamos como oro en paño) y reservamos nuestras verduras (como veis ha quedado la carlota enterita) Como podéis observar en la jarra de decante de grasa, lo he ido desgrasando y no queda prácticamente nada de grasa, no obstante vuelvo a desgrasar al máximo con esta magnífica jarra que es de gran ayuda en estos menesteres.
Con las manos y el pato ya manejable de temperatura, desmigamos con la mano todos los trozos desechando la piel, una vez  todo desmigado volvemos a mezclar la verdura, el pato y la salsa y lo ponemos al fuego para reducir un poco la salsa y mezclar los sabores, posteriormente retiramos del fuego y dejamos enfriar.
Bechamel.
Aquí seré rápido porque prácticamente todo el mundo sabe hacer bechamel. Ponemos nuestra mantequilla a derretir, añadimos la harina y la cocinamos sin cesar de mover, con la leche un poco tibia (a mí así me funciona) la vamos incorporando poco a poco a nuestro harina cocinada hasta que espese (aquí depende de gustos, a mi me gusta que no quede muy líquida, como una compota) añadimos la nuez moscada y la mantequilla y reservamos.
Pasta.
Lanzaros con la pasta porque el sabor lo eleva a otra dimensión e incluso la textura en boca es otra, no es
difícil pero si hay que dedicarle un tiempo.
Yo me sirvo de una amasadora que me facilita el trabajo bastante; pongo los huevos en la amasadora con el gancho de amasar y la pongo en marcha para mezclar los huevos tipo tortilla pero no excesivamente batidos (con el gancho no incorporamos mucho aire) y con una cuchara vamos añadiendo la harina hasta que la pasta se despegue de los bordes y no quede ni muy dura ni muy húmeda, la sacáis del bol y formáis una bola que dejaréis reposar un mínimo de 30 minutos con un film en la nevera (cuanto más reposo más elástica y sabrosa quedará).
Preparamos nuestra máquina para hacer pasta, una gran olla con agua hirviendo ( sin grandes hervores, que hierva lentamente) y un chorrito de aceite para que no se peguen las placas entre sí,  otra olla con agua fría (para enfriar la pasta y que no esté sobre cocida) y unos paños para ir escurriendo  la pasta. Si tenéis todo esto preparado, al cosa irá rápida, se arma un poco de lío pero esto es lo que tiene preparar una masa fresca y recién cocinada.
Cortamos un tercio de nuestra bola y la pasamos por la máquina (a la cual le habremos espolvoreado un poco de harina en los rodillos igual que nuestro banco de trabajo) en la máxima apertura que nos permita , vamos doblando la masa sobre si misma  y reduciendo el número de apertura de la máquina hasta llegar al penúltimo (la idea es trabajar un poco la masa en los rodillos, una vez se le coge la marcha se hace con soltura), una vez tengamos el grosor deseado cortamos la pasta de manera regular más o menos, en este caso de unos 20  o 25 centímetros de largo (algo que sea manejable para cocer y sacar, tranquilos que no se os romperá),directamente lo echo en el agua hirviendo de 2 en 2 y la dejo cocer unos 2 o 3 minutos, dependerá del grosor que le deis, pasado este tiempo la pasamos al agua fría para parar la cocción y luego a nuestros trapos para que se escurra.
La idea es no sobre-cocer la pasta y que termine su cocción dentro del horno con todos los ingredientes. Ya os digo se arma la marimorena pero vale la pena
( de hecho hay una foto que veis el desastrillo que lía).
Hacemos con todas nuestra placas de masa lo mismo y reservamos bien tapadas para que no se sequen más de la cuenta. Si os sobra masa la podéis congelar.
Ahora sí que sí , al montaje del plato,  sobre todo organización, todo tiene que estar a la mano para no ir de un lado para otro.
En primer lugar rayamos unos 100 gr de parmesano y preparamos unos pedazos de mantequilla.
Con todo a nuestro lado procedemos, primero una capa de bechamel ligera en el fondo de nuestro plato de horno, seguido de una capa de pasta, sobre esta capa añadiremos otra capa de bechamel y ya nuestro estupendo pato en su salsa, extendemos bien por toda la superficie y  un poco de parmesano rayado por encima (ojo no mucho, solo un poco , ayudará a ligar todo y le dará un sabor extra).Procedemos con otra capa de pasta, bechamel, pato y parmesano, así hasta tres capas y una vez tapamos la tercera, cogemos (dependerá del plato, pero máximo 3 capas) nuestra preparación de pato que nos quede y nuestra bechamel y lo mezclaremos todo extendiéndolo por todo el plato para formar la última capa, añadimos bien de parmesano para que se funda y se gratine y unas pedacitos de mantequilla (no os paséis con la mantequilla), esto le aportará brillo, jugosidad y ayudará al gratinado.
Metemos todo al horno a unos 180 y dejamos cocinar durante unos 20 o 25 minutos, hasta que esté todo bien incorporado y cocinado, si es necesario le damos un toque de gratinado extra con el grill y listo.
Se os fundirá en la boca pero a la vez notaréis el pato y los jugos de la salsa, es una delicia, incluso para ocasiones especiales porque es un plato de “ultra lujo” ya veréis que mientras lo comen nadie dice ni una sola palabra, porque te deja en blanco.
Espero que os guste, recordad que se puede preparar con antelación y solo sería calentarla al horno.
Os aseguro que vale la pena el tiempo y la inversión.

 

Que aproveche!!! Amigos.

 

 

2 thoughts on “Lasaña de Pato de la “A” a la “Z”, extremadamente deliciosa, una receta de lujo!! Todo elaborado en casa, incluso la pasta, guardaréis esta receta como un tesoro familiar.

  • 2 julio, 2017 en 13:09
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    Si te pilla la poli haciendo eso te detiene. Voy a comprarme de una vez la máquina de pasta sin más dilación. Muchas gracias por la receta.

    Responder
    • 2 julio, 2017 en 22:47
      Permalink

      La verdad es que va de lujo, y muy sencilla de manejar, ahhh y nada cara! Imprescindible. Gracias por el comentario.

      Responder

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