Polvo de remolacha, fácil y sorprendente!!

 

Aquí va el post más corto que he realizado hasta el momento, en este caso aprenderemos como realizar polvo de remolacha, debo de decir que desde que descubrí la remolacha en polvo me ha asombrado su sabor, textura y sobre todo su color. Se integra sorprendentemente en el plato, le aporta dulzor y le da un toque muy sutil a tierra que en ocasiones marca la diferencia entre un plato bueno y otro espectacular.
Es de muy fácil realización, eso si, hace falta una deshidratadora; hay otros métodos para deshidratar, el horno , el microondas o incluso al sol, pero realmente el precio de una deshidratadora no es muy elevado y aporta muchas soluciones y muy  sorprendentes. De todas formas si estáis interesados en deshidratar y no tenéis deshidratadora preguntarme que os informo.
Ingredientes
 
2 o 3 remolachas Bio al ser posible (crudas nada de esas cocidas que venden por todos lados).
Utensilios.
1 máquina para deshidratar.
1 Una mandolina o un cuchillo bien afilado.
Al ataque
Pelamos nuestras remolachas, aconsejo poneros guantes porque os pondréis perdidos, las lavamos bien, las secamos y con la mandolina (mucho más fácil) o cuchillo hacemos rodajas de unos 2 o 3 mm , cuanto más fino los hagamos mejor se secarán; pero ojo que no sean papel de fumar sino se pegará a la bandeja y no obtendremos nada).
Disponemos nuestras rodajas en las bandejas, dejando espacios entre las mismas que permita circular el aire por todas las bandejas de forma sin dificultad.
Colocamos las bandejas en nuestra deshidratadora y la ponemos en funcionamiento; la mía es muy sencilla, solo tiene dos botones, uno a 42 grados y otro para 60 grados, con esto es más que suficiente para cubrir todas las necesidades de deshidratación a cualquier alimento; una vez dispuestas las bandejas ponemos en marcha el deshidratador y dejamos las primeras 4 horas a 60 grados, seguidamente bajamos la temperatura a 42 grados y lo dejamos 16 horas más ( se recomienda ir moviendo de vez en cuando las bandejas, la de arriba abajo y así sucesivamente para que el deshidratado sea más uniforme, pero no os calentéis mucho, las movéis un par de veces y listo).
 Es rápido de hacer y solo hay que esperar, el consumo no es muy elevado. El hecho de dejarlo primero a 60 grados es para darle un golpe de temperatura  más  intenso para evitar el desarrollo de alguna bacteria (me quedo más tranquilo)
Transcurridas 20 horas vaciamos nuestras bandejas y la remolacha está completamente deshidratada, no es que se quede  como un papel, pero casi, ponemos todo en un robot picador (que sea de buenas cuchillas para obtener el molido más fino posible) y hacemos polvo nuestras rodajas deshidratadas, metemos el polvo en un bote hermético y listo; si vemos que queda algo de humedad al tacto, podemos extender el polvo y dejarlo un hora para eliminarlo, es recomendable de vez en cuando abrirlo y mover el contenido o sacudirlo para que la poca humedad que quede se vaya eliminando y siempre esté suelto.
El resultado final es un polvo al que le podéis dar multitud de aplicaciones.
Más adelante os pondré una plato realmente sorprendente con las alcachofas del otro día y el polvo de remolacha.
Muy fácil y sorprendente!!!

 

Al ataque.

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  • 25 noviembre, 2017 en 11:00
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    Hola, estoy probando deshidratar verduras, en especial remolacha y zanahoria, he leído que hay que escaldear para eliminar bacterias antes de deshidratar, será necesario este paso o sólo con la temperatura alta inicial será suficiente?

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