Alitas de pollo sous-vide locura, vicio o enamoramiento, con esta receta se pierden los papeles!! Con video incluido.

Receta extremadamente fácil, eso sí, es necesario contar con una máquina de cocción al vacío, los que me seguís ya conocéis cual es la mía y sus características. Esta receta es casi indecentemente viciosa, no puedes parar de comer, están crujientes , tiernas y jugosas a la vez e independientemente de cómo quieras comértelas, solas, con limón, bien de pimienta, con cualquier salsa, con picante (esta manera es mi preferida) si sigues estos pasos te quedarán perfectas.
Ingredientes (recetas para 3 o 4 personas)
 
–         20 alitas de pollo de calidad, pídele al  carnicero que te corte las puntas y te las parta en dos.
–         Sal
–         Pimienta
–        Aceite de oliva.
–        Salsas al gusto, os dejo el enlace de salsa picante bluffant.
                     http://bluffant.net/salsa-picante-inspiracion-divina-para/
 
¡OJO QUE SI PARPADEAIS OS LO PERDEIS!!
 
Limpiamos todas nuestras alitas, pasando al soplete o al fuego los posibles restos de plumas que puedan haber.
Sal y pimienta al gusto.
Ponemos a calentar nuestra máquina de cocción a 64 grados.
Envasamos al vacio, las ordenamos bien para que la cocción sea homogénea, le aplicamos la mayor potencia de vacío que nos de la máquina (si lo permite)
Las metemos en la máquina de cocción al vacío durante 45 minutos a los 64 grados programados anteriormente.
Sacamos las alitas de la bolsa y las secamos muy cuidadosamente, este proceso es muy importante ya que siempre  salen húmedas (se han cocido en su propio jugo) y si no las secamos bien corremos un riesgo grande de quemarnos al reaccionar el agua (jugo de la alita) con el aceite.
Ponemos a calentar una sartén con abundante aceite, bien caliente pero sin que esté humeante.
Enharinamos las alitas y las freimos por tandas, es importante saber que solo queremos dorarlas (se puede hacer sin harina, quedaría más crujiente la piel, pero con la harina luego absorbe mejor la salsa que le añadamos) ya que por dentro están bien jugosas y hechas, así que dorarlas y punto.
Seguidamente solo queda ponerse la botas, en mi caso (aunque no hay foto, lo siento) la mitad de ellas fueron a parar a la salsa picante que hice el otro día en el blog, poniendo un gran bol y siendo generoso con la salsa, echamos las alitas recién salidas y escurridas de exceso de grasa en el bol y mezclamos todo bien , servir rápidamente.
Te pones morado comiendo estas alitas, te manchas la manos, la cara, la ropa….. es una delicia, importante chuparse bien los dedos. No recomendable para primeras citas.
A disfrutar de esta receta que es
vicio puro.
A los fogones!!!

 

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