Hoy toca “La Tasquería” la grastrocasquería fina y elegante.

La grastrocasquería fina y elegante.
Estancia rápida en Madrid y con ganas de probar algo diferente y que además estuviese cercano a nuestro hotel, decidimos ir al tan nombrado restaurante de Javi Estévez (Emisión Top Chef) donde también se encuentra Clara (Master Chef), la idea de mi hija era conocer a Clara y la mía (por supuesto también conocerla a ella y ha Javi Estévez; aunque ya sabía que este no se encontraba ese día en el local) era probar la ultraespecialización del restaurante “únicamente” a base de casquería; cuando se enteró mi hija de lo que era empezó a torcer  el morro.
El restaurante es muy simpático y agradable, cocina abierta al comensal, decoración que invita a tapear y recibimiento por Clara y sus compañeros muy acogedor. La carta muy original , un panel metálico con las distintas preparaciones.
En nuestro caso no somos muy tiquismiquis con el tema de la casquería estamos acostumbrados a comer, lengua, riñones, mollejas etc.. así que fuimos d contentos y confiados.
De aperitivo, lengua de cerdo cortada en carpaccio con una fina vinagreta, muy agradable, rica y singular. Ideal para abrir el apetito.
Le siguió un tartare de vieiras con aguacate y sobre un cortada espesa de lima, esto último muy  práctico, ya que si te gusta más o menos ácido le incas el diente más o menos a la lima, todo marinado con cebolla roja y cilantro, muy fino, nos encantó (aquí de casquería poca).
Croqueta de jamón revisitada , espuma de bechamel con taquitos de jamón y panco, se come con cuchara, original pero poco sorprendente, le faltaría un toque de algo (no sabría decir el que porque no deja de ser una croqueta de jamón sin más pretensiones) para que se saliese de lo corriente. Estaba buena y graciosa de comer, a mi hija el encantó.
Bomboncitos rellenos de asado de cordero que se comen tipo Nem, con hoja de menta  y mojaditos en una salsita muy rica. Esto aunque original si que le noté que le faltaba algo (para mi gusto), por ejemplo la salsa, ya que le habían dado el toque de menta al comer el bombón , hubiera hecho una salsa con algo más chispeante que contrarreste el relleno potente que lleva , por ejemplo algo más ácido como la de las Nems Tailandeses. Ojo estaban muy ricos!.
Mi plato preferido fue el carpaccio de manitas de cerdo con salsa de callos, alcachofa cortada muy fina y bien crujiente y langostino (por cierto muy jugoso y cocción perfecta), me sorprendió esta combinación, las manitas muy finas con esa salsa rica de callos junto con el crujiente de la alcachofa y la fineza del langostino crea una explosión de sabores en la boca fantástica. De estos me hubiese comido dos.
Y para terminar cuello de cordero, !pero que cuello de cordero!, bien cocido, jugoso, con una salsita que quitaba el sentido. Muy rico; claro ejemplo de que con un cuello de cordero se puede conseguir un plato maravilloso.
No quedaba mucha hambre y pedimos un postre que revisitaba la nocilla, de dos colores con avellana crujiente en el fondo, que se dejaba comer fácilmente; a mi hija le encantó.
En definitiva muy recomendable la visita, te guste o no te guste la casquería, ya que la fineza de los platos hace olvidar que estamos ante lo que nadie quiere, ante lo más olvidado. Por poner un pero, las raciones muy justas, un poco más sería ideal, no nos quedamos con hambre pero salen pocos bocaditos. No son escasas, sino muy justas (no es lo mismo).
Repetiremos sin duda!!!.

 

 

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