Brazo de gitano de fresas con nata y mermelada de arándanos.

En esta ocasión dejo una receta
que por su sencillez y resultado es la reina del postre exprés extra.  Lleva muy pocos ingredientes, con fruta
fresca y nata recién montada, que levante la mano quien no le guste!.
Tomar nota porque la próxima vez
que quedéis para comer o cenar y propongáis llevar el postre, esta es vuestra receta.
  
Ingredientes

Para la masa enrollada “génoise”


4 huevos.
120 gr. De azúcar.
120 gr de harina.
Un pellizco de sal.
Para el relleno y la
decoración.

 400 ml de nata para montar . Que tenga  al
menos 31% de materia grasa, no utilizar natas light ni bajas en grasa.
400 gr de fresas.
4 cucharadas soperas de azúcar.
Confitura de arándanos (o de
fresa).
Utensilios

2 bols.
1 varilla para batir, de las normales
1  batidor eléctrico de varillas, yo tengo un
robot, pero muchas batidoras se les puede quitar el brazo y colocarle el
accesorios con varillas para montar.
1 manga pastelera con boquilla estriada.
1 molde para horno, el
mío es de más o menos 28×38 cm, es especial para realizar pasteles
enrollados, no es nada caro y fácil de encontrar; sino con estas medidas
podréis encontrar alguna fuente para horno en vuestra casa.
Papel para horno.
Al ataque
Ponemos a pre-calentar el horno a
180 grados.
Para preparar nuestra masa “génoise”
primero separaremos las claras de las yemas y pondremos en un bol las claras y
en otro el azúcar y los huevos. Mezclamos el azúcar con los huevos con las
varillas (si tenéis eléctrica mejor, sino con la varilla normal sirve igual
pero nos cansaremos más, además si solo contamos con unas varillas eléctricas
mejor dejarlas para las claras así no andamos ensuciando y limpiando cada vez, ni corremos el riesgo de no enjuagar bien las varillas y meterle agua a las
claras) las yemas y el azúcar debe quedar bien incorporado y la mezcla volverse
blanquecina, seguidamente añadimos la harina poco a poco, por ejemplo en tres
veces y la incorporamos bien a la masa, quedará una mezcla muy dura y difícil de
trabajar con las varillas, pero no os preocupéis porque al añadirle
posteriormente las claras se volverá de inmediato untuosa y se mezclará con
facilidad, reservamos esta preparación que recordemos lleva las yemas, el azúcar
y la harina.
En el otro bol donde tenemos las
claras añadimos un pellizco de sal y con el batidor eléctrico comenzamos batir
a la máxima velocidad (si es que lleva regulador la batidora), montamos las
claras bien firmes.
Seguidamente incorporamos a la
preparación de yemas, azúcar y harina la mitad de las claras montadas y con una
espátula mezclamos la preparación delicadamente; sin batir mezclamos los
ingredientes; seguidamente cuando estén incorporadas  la mitad de las claras añadimos la otra mitad
y mezclamos hasta obtener una mezcla untuosa que será nuestra masa para el pastel
enrollado.
Pone papel para horno en nuestra
bandeja de cocción y repartimos uniformemente la masa de génoise; nos podemos
ayudar de una espátula , es conveniente repartir bien para que el grosor sea
igual por todo los  lados.
Metemos la preparación en el
horno y la cocemos durante unos 13 o 15 minutos, es aconsejable revisar a los
10 minutos cómo va la cocción ya que este es el punto clave, si no está cocida
no valdrá y si está demasiado cocida estará muy seca y no se podrá enrollar.
Tiene que estar esponjosa al tacto pero que no deje marca la yema de los dedos.
Yo la dejo siempre 13 minutos y me sale perfecta.
Sacamos la masa y delicadamente
la despegamos del papel con cuidado de no romperla, solo la despegamos, porque
la volveremos a dejar en el papel para enrollarla, ahora delicadamente por la
parte más larga la enrollamos sobre si misma formando un rulo, este a su vez lo
enrollamos sobre un trapo de cocina y la propia condensación de la cocción lo mantiene
esponjoso y no lo reseca, permitiendo desenrollarlo y enrollarlo sin que se
rompa. Yo no humedezco el trapo ya que hay suficiente humedad después de la
cocción para mantenerlo con la humedad justa.
Ya está listo para rellenarlo de
lo que queramos, en nuestro caso unas fresas con nata. (Un clásico sería rellenarlo de confitura de vuestro gusto y ya tendrías hecho el pastel, más rápido imposible).
Seguimos con el relleno.
En primer lugar ponemos al
congelador durante unos 20 minutos, el bol donde vamos a montar la nata, la
varilla con la que vamos a montar la nata y el paquete de nata (que desde su
compra lo habremos tenido en el frigorífico) este proceso es muy importante, ya
que para que la nata se monte bien y quede firme debe de estar todo muy muy
frío (ojo no congelar la nata) con 20 minutos en el congelador todo será más
que suficiente).
Mientras se enfrían nuestros
aparejos para la nata, limpiamos las fresas, reservamos unas cinco para la
decoración y resto se  corta en trozos,
en mi caso yo utilizo un cortador muy práctico que se pone la fresa entera, se
presiona y sale ya cortada en bastoncitos, te permite trocear todas las fresas
en menos de 2 minutos; si estáis interesados os puedo informar, reservamos las
fresas.
Sacamos del congelador el bol, la
varilla y la nata y lo ponemos todo a batir inmediatamente, la nata empezará a
montar enseguida, vamos añadiendo progresivamente nuestra 4 cucharadas de azúcar
(si nos gusta más dulce le echamos alguna más , a mí me gusta no muy dulce),
cuando la nata esté bien firme ya se puede parar el robot y empezar la
preparación.
Metemos un poco de nata en la
manga pastelera, por ejemplo un poco más de media manga pastelera (la mía es de
40 cm),esto es para la decoración final. Al resto de la nata le añadimos las
fresas cortadas y las mezclamos. Ya tenemos nuestro relleno.
Abrimos el rulo y le ponemos una
muy generosa ración de fresas con nata (importante que el rulo ya esté
completamente frío), dejar por cada lado espacio porque una vez presionemos la
preparación se irá por los lados (si veis que habéis hecho demasiada
preparación, no la tiréis la guardáis para comerla como postre ese mismo día
para cenar o al día siguiente para comer) importante que el rulo se pueda girar
sin problemas y quede uniforme. Trabajamos siempre sobre el papel de cocción
así evitamos manchar más de lo necesarios, seguidamente con un pincel pintamos
nuestro rulo con confitura de arándanos (yo he elegido de arándanos por el
color que tiene que es muy atractivo, además esta buenísima), hay que darle
bien  para que esté pintado por todos los
lados, ojo solo pintamos no embadurnamos el rulo, no hay que hacer capa de
confitura .
Posteriormente cortamos los
extremos para que queden bonitos y rectos y terminamos con la decoración que
más nos guste, yo en mi caso le puse nata y fresas cortadas en láminas.
Se me te en el frigorífico bien
frío hasta su degustación.
Esta tarta se deja comer sola, es
ligera, no muy azucarada, con fruta fresca crocante…..hummmmm es una delicia.
Al final como me sobró nata y
alguna fresa le puse más por encima, no me pude resistir, así quedó la tarta en
el último momento.
  
Espero que la hagáis en casa y la
disfrutéis, es realmente fácil de hacer.

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