Tarta de limón “Escalofriante”

Tarta de limón, solo de leerlo se me hace la boca agua, me encanta el ácido y me encanta todas las tartas de cítricos e sobre todo las que te dan un pequeño escalofrío al tomarlas, hoy os dejo la receta muy muy sencilla para hacer una tarta refrescante de limón.
Haremos incluso la masa, entre otras cosas porque es difícil encontrar masa quebrada  ya lista al uso, de todas formas esta  receta de masa que os dejo es fácil, rápida, eficaz y lo mejor de todo casera, no necesitareis preocuparos ya más en buscar una receta a la hora de hacer una tartaleta dulce de masa quebrada.
Esta tarta a pesar de llevar nata, mantequilla y azúcar es bastante ligera de tomar, sienta bien, es ácida y refrescante, si no eres muy amigo del limón o del ácido, abstente porque es de limón –limón.
Ingredientes para la masa quebrada
 
170 gr de harina.
40 gr. De azúcar (yo tengo uno con vainas de vainilla  aromatizado que es ideal para esto, sino agregar una cucharada o un sobrecito de azúcar vainillado), yo lo puse normal, pero si es azúcar glas se incorpora mejor.
115 gr. De mantequilla cortada en dados pero no fría sino tipo pomada untuosa, basta cortarla y dejarla a temperatura ambiente durante una media hora o 15 segundo micro pero con ojo.
5 gr. de sal.
1 huevo.
Ingredientes para el relleno de limón
 
250 ml de zumo de limón recién exprimido y si puede es ecológico mejor.
250 ml de nata espesa.
5 huevos, utilizaremos (4 enteros y del otro solo la clara).
200 gr. de azúcar cristal.
Utensilios
 
1 Molde de 28 cm de diámetro.
1 batidora de varilla para facilitar el trabajo.
Papel de horno y algo que haga de peso para la cocción en blanco.
Al ataque
 
Primero nuestra masa
 
Atentos a su sencillez!!!
En este caso hice la masa el día de antes, así solo tenía que estirarla y empezar con la receta.
Ponemos la harina, el azúcar y la sal en un bol y los mezclamos, hacemos una agujero en el medio donde dejamos caer nuestra mantequilla bien blandita (ojo no fundida) y nuestro huevo, mezclamos un poco huevo y mantequilla y poco a poco con nuestras manos mezclamos con el resto de ingredientes, no hay que trabajar mucho esta masa, solo incorporar bien los ingredientes y listo, formamos una bola,  se pone un film a la preparación y se deja reposar en la nevera mínimo media hora (yo la deje casi un día porque la hice el día de antes).

 

 

 

 

Importante como todas las preparaciones con un porcentaje alto de mantequilla , la temperatura  de la masa a la hora de trabajarla es vital, no podemos trabajarla nada más sacarla de la nevera porque  es muy dura y se nos quebraría por todos los lados ni tampoco podemos dejarla atemperar mucho porque se nos ablandaría demasiado pegándose por todos los lados, así que teniendo en cuenta esto, sacamos nuestra masa una media hora antes de trabajarla (dependerá de la temperatura que tengamos en la cocina) la ponemos sobre un papel fil  la espolvoreamos con un poco de harina o azúcar glas (muy muy poco espolvoreado) y empezamos a trabajarla y estirarla hasta dejarla del diámetro adecuado a nuestro molde, que lo sobrepase para después cortar el exceso y quede perfecta; en mi caso no fue así ya que el molde de 28 cm que suelo gastar no lo tenía a mano y cogí otro más grande, por eso los bordes no están tan perfectos como yo quisiese, además de costarme mucho más trabajo el enmoldarla.

 

 

Una vez estirada la colocamos en nuestro molde (yo la coloco con el mismo papel de horno así me evito que poner más mantequilla al molde y problemas de agarré de la masa al molde) cortamos el papel sobrante para que no nos moleste  y apretamos bien los bordes para dejarlos del espesor deseado, picamos el fondo y la metemos 15 minutos en la nevera.

 

 

Pre-calentamos el horno a 200 grados para cocer nuestra masa en “blanco”.
Sacamos el molde de la nevera , le colocamos un circulo de papel de horno encima y algo de peso, si está bien picada no suele aumentar mucho, pero un poco de peso siempre compacta bien.
Cocemos la masa en “blanco” (solo la masa) . 10 minutos con el peso otros 10 minutos sin el peso ni el círculo de papel.
A los 20 minutos sacamos la masa pre-cocida del horno y la reservamos.
Bajamos la temperatura a 140 grados y empezamos con la preparación del relleno de limón que aún es más fácil de hacer que la masa.
Batimos huevos y azúcar hasta blanquear ( en este caso con la ayuda de mi hija Emma, la cual se le ve la manita en la batidora), seguidamente añadimos la nata ya a más baja  velocidad y por último el zumo de limón, al batir todo con las varillas se genera mucho aire en el interior de la preparación , por lo que conviene dejar la preparación que se  asiente y se eliminen esas burbujas, ya que posteriormente pueden afectar a nuestra cocción. Yo para adelantar lo puse en un bote de vacío y le hice el vacío 3 veces, las burbujas salen de la preparación y se depositan arriba , las elimino con una cuchara y listo.

 

 

 

Vertemos nuestra preparación en el molde hasta el límite de la masa (poco a poco sin desbordar) y lo metemos al horno , dejaremos cocer a 140 grados durante mínimo una hora u hora y 10 minutos, pinchando para ir viendo si está o no cocida la preparación, si pinchamos y el cuchillo sale limpio ya podemos sacarla y dejarla enfriar y seguidamente al frigorífico  hasta la hora de degustarla.
Ya tenemos lista nuestra tarta de limón, como toque final espolvorear con azúcar glas y si queremos caramelizar un poco el azúcar, poner el grill a tope y ponerla al horno en alto  con la puerta abierta controlando en todo momento que no se queme (ojo con los bordes) si lo queremos muy caramelizado tendremos que protegerlo con papel de aluminio. En esta ocasión la decoración corrió a cargo de mi hija y sobrinas, Emma, María y Lucía.
Una tarta muy recomendable y fácil de comer.
Te dará escalofríos el comerla , pero ahí está la gracia.
Fácil, buena y rápida de elaborar.
Me encanta, solo de pensarlo me hace salivar.

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