Carpaccio de ternera

Un clásico del sábado por la
noche en mi casa, nos encanta su frescura y sabor, fácil de realizar si se
tiene un buen carnicero o establecimiento que te sirva de carne cortada bien
fina y de calidad, sin aditivos ni conservantes raros; se puede realizar con
las carnes que venden en los hipermercados que duran 3 semanas cortadas finas
(vete tu a saber que le echan para que se conserve bien), a mí particularmente
prefiero lo más fresca y casera posible.
Receta para cuatro personas al
centro para picar o dos personas plato único.
Ingredientes

250 gr de buena carne de ternera,
puede ser solomillo; que desde luego nos quedará exquisito; pero yo
particularmente compro redondo de ternera, un buen redondo le da muy buen sabor
al carpaccio. Pregunta a tu carnicero el te aconsejará la mejor.
2 cucharadas soperas de piñones.
Rúcula  al gusto , a mi me gusta bastante, un puñado
por plato.
Parmesano Regiano de calidad.
Aceite de oliva.
Vinagre de Módena.
1 limón o lima a ser posible
ecológico.
Sal y pimienta
Utensilios

Dependiendo si nos dan la carne
ya preparada no hará falta poca cosa,solo un pincel y un plato lo más grande y
llano posible, si tenemos que preparar la carne tenemos dos alternativas.
Congelar el redondo durante 2
horas, cortar con un cuchillo bien afilado lo más fino posible y poner cada
trozo entre dos papeles de horno y golpear con un rodillo hasta afinar la carne
(a mí este proceso no me gusta ya que se maltrata mucho la carne.
El  otro método es utilizando un cortadora de
fiambres, pre-congelando unas 2 o 3 horas la carne y cortándola como si fuese
fiambre, este es el que utilizaremos en esta receta.
Platos lo más llano posible, yo
utilizo de pizza (lo podéis ver en el dibujo del plato) para esta receta dos
platos.
1 pincel
1 rallador de parmesano, para
esta receta y a nuestro gusto lo preferimos rallado fino que en escamas.
Al ataque

Limpiamos bien la carne de pieles
y la dejamos lo más uniforme posible, la envolvemos en film y como si fuese un
caramelo la rodamos para prensarla y darle forma, esto nos facilitará el corte;
yo además la envaso al vacío, la protege del congelado (evita que la carne se
queme mucho) y ayuda a darle forma y prensarla. (si queréis que os explique cómo
funciona, os pongo un vídeo) .
La congelamos al menos 2 o 3
horas , hasta que se pueda cortar fácilmente.
Exprimimos el limón y lo
reservamos.
Ponemos un hilo de aceite en
espiral en el plato y vamos disponiendo cortadas de carne  bien finas sin montar las unas con las otras en
el plato. Una vez todo el plato cortado sazonamos con sal y pimienta y “pintamos”
con el zumo del limón, impregnamos toda la carne con el limón, sin “pintar” en
exceso para que no quede muy ácido, seguidamente volvemos a echarle un chorrito
de aceite en espiral por encima y volteando el plato repartir bien la
preparación. Ponemos nuestro plato en la nevera durante unos 15 minutos.
Repetimos la misma operación con el segundo plato.
Tostamos con aceite de oliva los
piñones y los escurrimos bien el exceso de grasa.
Ahora solo nos falta montar el
plato, sacamos el plato de la nevera, disponemos la rúcula limpia y seca encima
del carpaccio, sazonamos con sal y pimienta la rúcula, le añadimos vinagre de Módena
al gusto (sin pasarse por ya tenemos el toque ácido del limón) y aceite de
oliva, rallamos el parmesano por toda la superficie del plato “al gusto” y le
tiramos los piñones por encima.
Mas fácil imposible, plato rico
riquísimo y barato y muy apetecible.

A comer.

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