Cannelé Bordelais

Hoy pequeños placeres en
miniatura, este dulce que yo he descubierto en Francia me trae loco, es un
pequeño bocado con una textura y explosión de sabores, que enamoran. Si
encontráis un molde en alguna tienda en España no dudéis en comprarlo. Y sino
por internet se pueden adquirir. Si vais a Francia lo encontraréis en cualquier
supermercado.
Receta para 36 mini cannelés
Son muy fáciles de hacer, el
reposo de la masa es de 24h pero se elabora muy rápido, se deja en la nevera y
al día siguiente solo queda meterla al horno. Sin miedo para adelante.
Ingredientes

250 ml de leche entera.
1 huevo.
1 yema de huevo.
50 gr de harina.
25 gr de mantequilla.
125 gr de azúcar, siempre la he
realizado con azúcar blanca, pero en esta ocasión le he puesto azúcar moreno,
salen más oscuros pero se marida muy bien con el ron añejo.
1 vaina de vainilla.
50 ml de ron añejo , yo en mi
caso utilizo ron “arrangé “ es un ron que se elabora en la isla de la Reunión
partiendo de un ron base blanco y 
dejando macerar  con vainilla ,
canela, piña hojas de te etc… dependiendo del gusto de cada uno; es un ron con
tantos matices, sabores, olores que convierte los cannelés en una explosión de
aromas.
Utensilios

1 molde para elaboración de
cannelés mini.
1 biberón de cocina, hoy en día
se encuentran en cualquier lado.
Al ataque

Llevamos a ebullición la leche,
la mantequilla y la vaina de vainilla abierta por la mitad y rascando los
granos para que se aromatice bien la leche, en el primer hervor apagamos el
fuego y lo dejamos templar.
Ponemos en un bol el resto de
ingredientes, el azúcar, el huevo y la yema, la harina, el azúcar y el ron y
mezclamos hasta que todos los ingredientes estén bien incorporados,
seguidamente filtramos la leche con un colador y la incorporamos a la preparación
mezclando todo los ingredientes hasta que estén bien incorporados; la  mezcla es un liquido un poco espeso tipo la
masa de crep incluso más fluido.
Metemos nuestra preparación en un
biberón de cocina (o en dos dependiendo del tamaño del biberón) y lo dejamos
reposar 24H. Paso fundamental este para que la preparación esté llena de todos
los aromas. El biberón facilita mucho el posterior trabajos es muy muy recomendable.
Al día siguientes pre-calentamos
el horno a 210º .
Y frotamos mantequilla en los alvéolos del molde de cannelés para que esté bien engrasado sin que sea
excesivo, esto nos permitirá  el desmoldado
más fácilmente.
Agitamos bien  los biberones y llenamos los alvéolos del molde
con la preparación de los biberones; es aquí donde la utilización del biberón
tiene todo su sentido; dejamos siempre medio centímetro  sin llenar porque el primer golpe de calor
hace que los cannelés sobresalgan de los alvéolos y si los llenamos en exceso puede
derramar la masa.
Metemos el molde en el l horno 40
minutos a 210º, parecerá que se nos queman, pero no hay que tener miedo ya que
el cannelé de por sí es oscuro y debe quedar tostado por fuera y molludo por
dentro, pasado ese tiempo, lo sacamos del horno y lo volteamos sobre una tabla
de cortar (por ejemplo) y saldrán solos.
Yo como solo tengo un molde , primero
elaboro una tanda y cuando se enfría el molde y sin limpiar este, la otra, en
esta segunda ocasión no hace falta que pongáis mantequilla al molde ya que se
queda perfecto.
Ya solo queda degustarlos, fríos
o calientes, recién hecho están espectaculares y sino antes de comerlos podemos
darle un golpe de horno a 180 grados 10 minutos y estarán buenísimos.
Podemos guardarlos para el día
siguientes y calentarlos, estarán menos buenos pero aun así riquísimos.

Buen provecho, son una delicia. 

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